sábado 15 de mayo de 2010

Juan Garza Garza

Juan Garza Garza fue un maestro de esos que ya hay pocos. Fue mi director en la secundaria donde estudié hace más de 25 años. Recuerdo que todas las mañanas debíamos formarnos para entrar a la escuela mientras él, uno a uno, revisaba que el uniforme estuviera completo, el cabello cortado, los zapatos limpios; pero lo que me sorprendía realmente era que a cada uno nos llamaba por nuestro nombre: “Buen día Carlos; cómo sigue tu papá Carolina; qué pasó con tus zapatos, límpialos Eduardo; ándale Teresita, qué esperas;…”

La secundaria donde estudié no era pequeña, ni tenía pocos alumnos. En cada grupo éramos alrededor de 50, y había seis grupos de cada grado por la mañana, y otro tanto por la tarde. Como se pueden dar cuenta la tarea de aprenderse los nombres de todos no era algo sencillo. Y aquí hago un paréntesis para confesar que con mucho trabajo me aprendo los nombres de mis alumnos en la Normal que son pocos, mucho menos me aprendo los de la secundaria…

Recuerdo que el día de la inscripción me acompañó papá, no para inscribirme, sino para ver a quién conocía, lo cualresultó contraproducente: Juan Garza había sido su compañero de trabajo en otra escuela y otro tiempo, por lo tanto, después de identificarme, me aplicó marcación personal y subieron sus expectativas sobre mí, cosa que debo agradecer por ponerme en la jugada de lo realmente importante en la escuela, no sólo en las clases, ni en el patio, sino en los concursos de oratoria, poesía, redacción, en la banda de guerra, la estudiantina, el coro, las competencias de atletismo, basket o volei y cualquier cosa que pudiera sacarme del salón para aprender cosas de verdad.

Todos los días, antes de terminar la primera clase, los prefectos le hacían llegar un reporte de asistencia; armado con éste, y juntocon el trabajador social, recorría las casas de aquellos que se habían atrevido a faltar para verificar si realmente la inasistencia valía la pena: si tenían temperatura de pollo –así le llamaba él- los subía a la camioneta para llevarlos a clases; si iban a consultar con el médico, era capaz de cambiar la cita para otro turno, y si andaban de pinta, los encontraba y los obligaba a regresar a la escuela. Nadie se escapaba, ni los padres de familia, de una buena regañada si era necesario; lo curioso es que nadie se enojaba con el Direy la mayor parte de la comunidad lo quería por francote, derecho y dedicado a su trabajo.

Durante mi estancia en esa escuela pasé muchas mañanas en la dirección por distintos motivos, casi siempre por contestarle a los profesores o por organizar revueltas en contra de lo que consideraba injusto en el plantel, o simplemente porque me sacaban del salón por expresar que la clase me aburría; siempre me gritaba cuando entraba a su oficina: “¡’Ora qué hicistesmuchacho del demonio!”, y bajaba la voz apenas a un susurro, “te voy a gritar un poquito pa’ que no crean que no te digo nada. Acomódate; ‘orita termino. ¡¿Cuántas veces tienes que venir con alguna queja?! ¡¿Por qué no vienes nomás a saludar?! ¡¿qué te crees que nomás estoy pa’ tus fregaderas?!... ¡Lupita! ¡Vengapa’cá!” y mandaba a la secretaria a comprar tacos, pan, galletas, leche o soda para desayunar o almorzar, según la hora del castigo.

Nunca supe si la deferencia era sólo conmigo por conocer a mi papá, pero sé que a mis compañeros, y algunos profes, lestemblaban las piernas cuando el Dire les llamaba, seguramente por lo gritón y lo golpeado en su tono al hablar, para mí era un viejo bonachón que no tenía miedo de llorar con su único ojo cuando algo le conmovía. Una vez me enteré que iban a correr al maestro Aurelio, de electrónica, mi taller; a este profe le apodábamos “El indio” por los rasgos tan marcados que tenía y el color cobrizo de su cara, así que incité a mis compañeros y los de otros grupos a salir a protestar en la plaza cívica para que se quedara en la escuela. Desconozco los motivos para correrlo en el supuesto que haya sido cierto, pues a esta distancia del tiempo la memoria no me ayuda mucho, pero en su momento me pareció que era injusta su salida por ser el único profe de taller que enseñaba -esa era mi opinión entonces porque en los demás talleres no hacían nada, siempre estaban afuera jugando-.

Ante la situación, Juan Garza, que en un principio echaba chispas por la poca capacidad de los prefectos y de los profes más gritones para regresarnos a los grupos, no tuvo más remedio que escuchar nuestras peticiones, y fue él mismo quien nos sugirió hacerlo por escrito. Cuando le entregué las hojas de libreta firmadas por más de un centenar de compañeros, él, en su oficina sentado en elenorme sillón tras el escritorio con la puerta abierta, frente a mí, cinco compañeros y muchos másojos que se asomaban curiosos por las ventanas de la dirección, derramó lágrimas al tiempo que nos auguraba un buen futuro si seguíamos defendiendo aquello que creíamos correcto en beneficio de los demás. Su augurio falló conmigo, ahora soy profe… (es broma; me gusta lo que hago).

Debo confesar que en esa escuela aprendí buena parte de lo que soy, no de lo que sé, por los maestros con los que compartí muchos días: Mario “el sapo” y su esposa Yamile Abugaber, Felícitos, Alma Irene Alejandro, Irma Nelly Martínez, Oscar “la mosca”, Humberto Saucedo, Ernestina de la Garza, y tantos más, buenos y malos, cómplices y verdugos, barcos y cabrones; pero sin duda alguna fue de mi director de quien aprendí a sostener las palabras y la mirada, pues si él con un solo ojo podía hacerlo, fácilmente puedo hacerlo con dos.

20 comentarios:

n u b y a ♥ dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Nu dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
n u b y a ○ dijo...

Que fregón que haya trascendido de esa manera en su vida, ojalá todos tuvieramos experiencias tan buenas como esas sobre la escuela secundaria.

(jajaja, problemas técnicos)

Anónimo dijo...

Hola: mientras leía su texto, se rodaron de mis ojos, las lágrimas, sus experiencias y anecdotas, me removieron, muchas vivencias, hermosas, tristes y las que nunca se olvidan.....
Hoy tengo el orgullo, de platicar a mis alumnos, que conocí al Prof. Juan Garza Garza, y a veces , les comparto que era un maestro que se distinguía por llevar a cabo la disciplina en toda la escuela, tanto que un día... cuando entraba me detuvo él personalmente y me dijo,¡heit¡ tú ,ven para aca, me puse muy nerviosa , me paro a un lado de él y me dijo no te muevas de aquí,mis piernas me temblaban.... toda la secundaria se formo, y me paro al frente de todos los alumnos para ponerme de ejemplo, por mi uniforme, mi peinado, mis calcetas y calzado, les comentó a todos los alumnos por el microfono, así deben de venir a la escuela, limpios peinados, etc... me dió tanta verguenza, que en la hora del descanso, todos me decían , miren... miren ,ahí va la limpia,
muchos días transcurrieron, y los siguientes me apodaron un tiempo la limpia, pero eso me sirvio como enseñanza y hoy se los platico a mis alumnos...
GRACIAS POR REMOVER RECUERDOS MAESTRO.

Oscarito dijo...

Ese es el efecto que provoca Juan Garza, no yo...
¿Quién diablos es anónimo?

Nancy dijo...

.¡Ups! ...Nancy López H.

Nancy dijo...

.¡Ups! ...Nancy López H.

Guillermo Berrones dijo...

Caló hondo tu texto, Oscar, porque lo viví muy de cerca en sus últimos años. Almorzábamos barbacoa algunos domingos en su casa y luego leíamos poesía. Allí conocí a José Eugenio Sánchez, poeta, sobrino suyo, que ya despuntaba en la literatura regia.
Maribel, mitad María, mitad Luzbel le declamaba el profe Juan Garza “El Macho” a una secretaria de la SEP al tiempo que la abrazaba con cierto paternalismo incestuoso.

Judy Slotkowski (alias Terrazas) dijo...

Excelente narrativa, Óscar. Un placer saber de ti nuevamente. Déjame saber a cuál dirección puedo escribirte. Saludos.

MERCEDES dijo...

Hola me he quedado sin palabras..Al leer su texto se removieron recuerdos que siempre han estado ahi..Maestros inolvidables..

Anónimo dijo...

Bueno al que hizo tan buen escrito no lo hubico, pero dice verdad con sus comentarios , tambien fui alumno en esa secu en aquellos años, es mas soy compañero de La Limpia Nancy Lopez, un abrazo por tan buenos recuerdos, salu2 a tod@s Atte.- Josue Eduardo Lopez generacion 80-83 seccion D Pue anonimo por no tener tiempoo para genera una cuenta....salu2

Anónimo dijo...

Me dio gusto encontrar este blog yo estudie en ESA secundaria en la generacion 75-78 y conoci a los maestros de matematicas y la de naturales que mencionan Mario,yamile y nelly martinez . Que buenos recuerdos

José G. Cisneros Estrada dijo...

Y de repente me entró la nostalgia por los años de escuela, esos días que parecían complicados y que vistos a distancia resultaron ser los mejores de mi vida.

Y antes que buscar a mis compañeros en cuanta red social haya disponible, me decido a googlear el nombre actual de la secundaria: Juan Garza Garza.

Y me encuentro con este texto, que solamente acrecenta mas la nostalgia e hincha el orgullo y las ganas de decir: Yo también conocí al Director Juan Garza Garza.

Anónimo dijo...

magnifico oscarito trate de borrar tantos recuerdos de mi mente por cuestiones familiares pero quien jamas pude borrar fue a ese ser que me dejo gratas enseñanzas,recuerdo que presumia q tenia un tio llamado igual y esas tonterias me hacian sentir orgullosa, felicidafdes oscarito por compartir tus anecdotas y pos desde luego q pintabas pa profe, por lo grillero jajajajajajj no t creas yo tambien stoy en el gremio.graciela garza

joaquin alvarado dijo...

Excelente manito como todos las demás anécdotas ya publicadas,creo que es un granito mas en esto de la nostalgia de los "ex-de la 2" que estamos contactándonos,un abrazo.

MARICELA V.J. dijo...

GRACIAS OSCARITO POR COMPARTIR ESAS A NECDOTAS, FUE MUY BONITA LA ESTANCIA EN LA SECU, Y SI ES CIERTO ASI ERA EL PROFE: JUAN GARZA GARZA AL QUE ALGUNOS A UNQUE NO HICIERAMOS NADA ALGUNOS LE TENIAMOS MIEDO POR LO ESTRICTO QUE ERA PERO EN EL FONDO ERA PURA BONDAD, ESO SE LO AGRADECEMOS, POR QUE EL TAMBIEN SIEMPRE DECIA QUE TENIAMOS QUE VALORAR EL ESFUERZO QUE HACIAN NUESTROS PADRES, PARA QUE TUVIERAMOS UN ESTUDIO Y FUERAMOS GENTE DE BIEN , YO EN LO PERSONAL TE AGRADEZCO OSCAR QUE HAYAS PUBLICADO ESAS ANECDOTAS Y HABER TENIDO EL ORGULLO DE FORMAR PARTE DEL GRUPO ME SIENTO ORGULLOSA DE TI COMPAÑERO.

Fernando dijo...

Efectivamente, el Maestro Juan Garza fue una gran y excelente persona, yo estuve en la generacion 75-78 tuve la fortuna de pertenecer a la primera rondalla de la secundaria y el honor de tocar en algunas asambleas una cancion compuesta por el mismisimo Juan Garza, en ese periodo el Maestro Tuvo que ser intervenido quirurgicamente recuerdo bien (ISSSTE de Constitucion) la maestra Nelly nos invitó a 2 alumnos a visitarlo, por nuestra edad no nos permitieron entrar al hospital, el maestro Garza tuvo la grandeza de bajar por su propio pie a la sala, unicamente para agradecer la visita, un gran maestro pero sobre todo un gran ser humano

Zeth dijo...

Fernando... supongo que eres mi hermano, y si no seria una extraña casualidad porque yo tambien estuve en esa secundaria y conozco a todos los maestros que aqui se nombran, (sobre todo a Oscar Pedro que vivia a unos metros de esa escuela) Y mi hermano Fernando era parte de esa rondalla. Mientras me repongo de esa sorpresa, contare muchas historias que pasaron ahi, en esa Secundaria Federal numero 2 que tanto daño y tanto bien nos hizo.

Zeth dijo...

Fernando, debes ser mi hermano y si no, hay una extraña coincidencia porque mi hermano era parte de esa rondalla en donde creo que habia muy pocos hombres. Yo conozco a todos los personajes que nombraron aqui y tengo un sinfin de historias que contar de esa secundaria federal numero dos, cuentos sobre la profe Rosa Maria Peña a quien le decian la loca porque nos enseñaba sus calzones sin pudor, el prefecto Chayo que nunca pudo ligarse a la maestra Alma Irene, el "Sapomovil" en el que se movian el profe Mario y su esposa Yamille, ademas de la ocasion en la que nos pusimos una peda fenomenal en la casa del venerable maestro Oscar Pedro.

Anónimo dijo...

hola buen dia,, hoy me levante algo nostalgico,, soñe con mis amigos de la secundaria. que nos reuniamos para que nos entregara algunos trabajos que quedaron pendientes,, jaja algo loco,, per pude ver a la mayoria de ellos,, los salude los abraze, y despues desperte y dije,, woow,, los mejores años de mi vida,, estuve en la generacion 88-91 turno de tarde grupo K,, uno de mis mejores amigos fallecio hace15 años.. y aun no lo creo,, en fin,, un abrazo y gracias por este post que me hace recordar una etapa bonita de mi vida